viernes, 22 de diciembre de 2017

EMPEZANDO A LEER

            Como humanos siempre intentamos comunicarnos, expresar nuestras ideas al mundo, inclusive, a futuras generaciones, así creamos la escritura y la música como forma de expresión tiene su propio lenguaje. Ya más de uno se asusta cuando le mencionan que es un idioma pero garantizo que no es tan aparatoso como suena. Este lenguaje ha cambio mucho durante los años, siglos, de desarrollo pero para nuestros tiempos se tiene un sistema conocido que se utiliza por la mayoría de la lectura musical.

            Para iniciar, tenemos el medio en el que se escribe la música: el pentagrama, proviene del griego que significa cinco (penta) líneas (grama) y tal cual como su nombre lo indica son cinco líneas horizontales a las cuales, si es necesario, se le puede agregar líneas adicionales, en la parte superior o inferior de la misma.


            Ahora, a estas líneas hay que darles nombre, de esto se encargan las claves: Sol, Fa y Do. Aquí quiero hacer una aclaratoria, en la música, como ya habrás escuchado antes se ordena Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si, Do; iniciando y terminando en Do, a esto se le llama octava, ya que 8 notas ordenadas de forma consecutiva, esto también se le ve con el abecedario donde cada las primeras 7 letras corresponden a las ya mencionadas C,D,E,F,G,A,B,C; donde C sería Do, D sería Re, etc. Esta información es importante porque según este orden es que se les da nombre a las líneas y espacios en el pentagrama. 
Las claves lo que hacen es indicar determinada línea con el nombre de la clave, más fácil de apreciar al ver las claves. En la clave de Sol se indica que la segunda línea lleva su nombre al ser esta donde se inicia al dibujarla; la clave de Fa identifica la cuarta línea como en la clave de Sol donde se inicia; la clave de Do es la menos común y con la forma más peculiar de las tres parecida a un tres en la que denomina a la tercera o cuarta línea Do. A partir de las líneas identificadas se les puede nombrar al resto de líneas y espacios en el orden mencionado antes.

          Las distintas claves funcionan para complementarse entre ellas, es decir, una es la continuación de la otra. Esto puede sonar un poco confuso pero como se observa en la imagen siguiente el Do de la línea inferior de la clave de Sol es el mismo Do indicado en la clave de Do o el Do de la línea superior de la clave de Fa, esto sirve para evitar el uso excesivo de líneas adicionales, simplemente continuando en la clave siguiente. Si te resulta difícil de comprender observa las teclas del piano, desde octava del medio hacía la derecha (las más agudas) sería la clave de Sol, las notas a la izquierda de la octava media sería la clave de Fa y la octava media sería la clave de Do.


        En el piano se utiliza la clave de Fa y Sol, para memorizarse los nombres de las líneas y los espacios se sueles estudiar por separado: líneas de la clave de Sol son mi, sol, si, re, fa y los espacios fa, la, do, mi, contando de abajo hacia arriba; en la clave de Fa las líneas son sol, si, re, fa, la y los espacios la, do, mi, sol, igualmente de abajo hacia arriba. En un inicio puede parecer fastidioso y difícil pero como cuando se aprende a leer cualquier lengua poco a poco y con mucho esmero se vuelve más natural y sencilla la lectura.

viernes, 15 de diciembre de 2017

¿QUÉ COMPONE EL SONIDO?

           Para llegar a una compresión y apreciación total de la música hay que saber cuales son sus diferencias del resto de los sonidos. Según la RAE  la música es una sucesión de sonidos modulados para recrear el oído, lo que quiere decir no es cualquier “ruido” sino que es todo aquel que genera cierto placer para nosotros. Para poder “ordenar” los distintos sonidos de una forma armoniosa hay que considerar los aspectos que conlleva un sonido: altura, volumen o intensidad y calidad o timbre.

               La altura  se refiere a la diferencia entre un sonido  grave (bajo) y agudo (alto), la mejor forma de verlo es con un piano, un Do de las teclas más izquierdas va a sonar familiar a un Do de las teclas a la derecha, esto se debe a que están a diferente altura, así se puede hacer con cualquier otra nota. En la música, como veremos más adelante, se identifica fácilmente en un pentagrama.
El volumen o intensidad, como más de uno ya habrá adivinado, se trata de que tan fuerte o débil es el sonido, como cuando se le sube o baja el volumen al televisor o computador. Esto se le puede ver en la música cuando se refieren a “forte”, “piano” ó “mezzoforte”, que se verá más adelante.
Por último, la calidad o timbre, a diferencia del anterior es más difícil de adivinar, se trata de la diferencia de sonido de un instrumento a otro, es decir, un piano no suena igual a una flauta, ni siquiera un teclado se asemeja tanto a un piano. Por ello, las partituras de una misma canción pueden ser diferentes según el instrumento que se toque.












Información apoyada del libro “Introducción a la Música” de Ottó Károlyi